Frutos del Parador

Responsabilidad con el Entorno

 

En la totalidad de nuestros procesos productivos incorporamos dos principios fundamentales: el respeto por el entorno y el desarrollo de relaciones de confianza mutua, en tiempos en que la diversidad cultural y natural se ve seriamente afectada por los efectos del mercado globalizado.

En ese sentido reconocemos y valoramos el valor cultural de  la zona que habitamos, así como la existencia de una tradición culinaria, que por siglos  usa productos gastronómicos mapuche, otorgándole  un extraordinario valor a la identidad cultural del territorio lacustre.

Gran parte de la fruta que nuestra empresa requiere para la elaboración de sus productos provienen de la recolección silvestre de  frutos nativos que realizan  familias mapuche de la zona, como son murtilla, maki, arrayan, michay, sauco, etc. También compramos rosa mosqueta, grosellas y zarzaparrilla, cultivadas en  huertos y pequeñas plantaciones en los alrededores del Lago Calafquen y faldeos del Volcán Villarrica.

Cada temporada, los frutos maduros llegan a nuestra fábrica, manteniéndose por años los acuerdos con las familias que han sido nuestros permanentes proveedores, esta  relación de colaboración y  confianza mutua ha perdurado en el tiempo, ya que existe un compromiso basado en el principio de  calidad de los productos de recolección y el precio justo mutuamente acordado que se paga por ellos.

Privilegiamos la utilización de frutos silvestres, en la elaboración de nuestras mermeladas debido a que están libres de  pesticidas o fertilizantes sintéticos y en su procesamiento no usamos aditivos ni colorantes artificiales, por lo que todos nuestros productos se elaboran a partir de  ingredientes naturales y con métodos tradicionales que no alteren su calidad nutricional.